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KO-E-18 Comer de forma emocional

Acto de comer emotivo

El acto de comer emocional es la tendencia de las personas que padecen esta condición a responder a las emociones estresantes y difíciles comiendo, incluso cuando no están experimentando hambre física.

A veces está bien usar la comida como refrigerio, recompensa o celebración energizante. Pero si el acto de comer se convierte en tu principal mecanismo emocional de supervivencia (si tu primer impulso es abrir el refrigerador cuando te sientes estresado, triste, enojado, solo, agotado y aburrido), estás atrapado en un ciclo poco saludable en el que los verdaderos sentimientos o problemas nunca se abordan.

Encontrar diferentes caminos para la satisfacción interior

El hambre emocional no se puede llenar con alimentos. La comida puede hacerte sentir mejor por el momento; sin embargo, las emociones que desencadenan el acto de comer todavía están presentes. También a menudo te sientes peor que antes debido a las calorías innecesarias que consumes.

No podrás controlar tus hábitos alimenticios por mucho tiempo si no sabes cómo manejar tus emociones sin comer. Las dietas a menudo fallan porque ofrecen consejos nutricionales lógicos que solo funcionan si controlas conscientemente tus hábitos alimenticios. Cuando las emociones se apoderan del proceso, de nada sirve la dieta cuando se quiere ser instantánea.

Alternativas al comer emocional

Para detener el acto de comer emocionalmente, necesita encontrar otras formas de satisfacer sus emociones. Lo siguiente puede sugerirse como una alternativa a la alimentación emocional:

Si te sientes malhumorado o solo: Busca siempre a alguien que te haga sentir mejor, juega con tu perro o gato, o mira tu foto o recuerdo favorito. 

Si estás preocupado: Deje ir la energía negativa bailando tu canción favorita, apretando una pelota antiestrés o dando un paseo rápido.

Si estas muy cansado: Mímate con una taza de té caliente, date un baño, enciende velas aromáticas o envuélvete en una cálida manta.

Si estas aburrido: Lee un buen libro, mira un programa de comedia, sal al aire libre o haz una actividad que disfrutes (elaborar madera, tocar la guitarra, jugar baloncesto, dibujar, etc.).

Si no puedes hacer frente al acto de comer emocional a pesar de hacer estos, necesitas conseguir apoyo profesional, puedes pedir cita con nuestro psicólogo llamando a nuestra clínica.

¿Qué es un trastorno de la alimentación?

Los trastornos alimentarios son enfermedades caracterizadas por hábitos alimentarios desordenados y angustia o ansiedad severas sobre la imagen corporal. Los trastornos alimentarios a menudo coexisten con otras enfermedades, como el trastorno de ansiedad, el abuso de sustancias o la depresión.

Algunos trastornos alimentarios:

 Alimentación emocional

 Trastorno de atracón compulsivo

 Sindrome de comer de noche

 Bulimia nerviosa (pérdida de control sobre la comida)

 Anorexia nerviosa (negarse a comer por miedo a aumentar de peso)

 

Alimentación emocional y trastorno alimentario

La principal diferencia entre comer emocionalmente y comer compulsivamente es la cantidad de comida que se consume. Aunque en ambos casos hay un problema con el control de las ganas de comer, el acto de comer emocional puede implicar consumir cantidades moderadas o grandes de alimentos, mientras que un trastorno alimentario puede implicar comer demasiado o demasiado poco.

Comer emocionalmente puede ser el único síntoma, o puede ser un síntoma de un trastorno alimentario como la bulimia (trastorno de comer y purgar) o los atracones, u otra enfermedad emocional como la depresión.

 

Si crees que tienes el comer emocional u otros trastornos mencionados, debes obtener apoyo psicológico para la pérdida de peso permanente.

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Baria-E-18 Comer de forma emocional

La alimentación emocional es la tendencia que presentan las personas que la padecen a responder a los sentimientos agobiantes y difíciles comiendo, incluso sin tener una sensación física de hambre.

 

En ocasiones, utilizar los alimentos a modo de tentempié, recompensa o elemento de celebración no es necesariamente algo malo. Pero cuando comer se convierte en su principal mecanismo de afrontamiento emocional —cuando su primer impulso consiste en abrir el frigorífico cada vez que se siente estresado, disgustado, enfadado, solo, agotado o aburrido—, se queda atrapado en un ciclo insano donde nunca se llega a atajar el sentimiento o problema real.

 

Encontrar otra cosa que le llene

El hambre emocional no puede saciarse con alimentos. Comer puede hacernos sentir bien en el momento, pero los sentimientos que han desencadenado el ansia de comer no desaparecen. Y a menudo se siente peor que antes por todas las calorías innecesarias que acaba de consumir.

Si no sabe cómo manejar sus emociones sin recurrir a la comida, no podrá controlar sus hábitos alimentarios durante mucho tiempo. Si las dietas fallan con tanta frecuencia es porque ofrecen un asesoramiento nutricional lógico que solo funciona si usted posee un control consciente sobre sus hábitos alimentarios. No funcionan cuando las emociones se apropian del proceso, exigiendo una recompensa inmediata en forma de comida.

 

Alternativas a la alimentación emocional

Para evitar la alimentación emocional, ha de encontrar otras maneras obtener satisfacción desde el punto de vista emocional. Algunas alternativas a la alimentación emocional podrían ser las siguientes:

Si se siente malhumorado o solo: llame a alguien que siempre le haga sentirse mejor, juegue con su perro o gato, o contemple una de sus fotografías preferidas o un recuerdo muy preciado.

Si tiene ansiedad: gaste su energía nerviosa bailando al son de su canción favorita, apretando una pelota antiestrés o dando un paseo a buen ritmo.

Si se siente agotado: regálese una taza de té caliente, dese un baño, encienda unas velas perfumadas o envuélvase en una manta caliente.

Si está aburrido: lea un buen libro, vea un programa de humor, haga una excursión por el campo o realice una actividad que le guste (carpintería, tocar la guitarra, echar unas canastas, libros de recortes, etc.).

Si necesita más apoyo, hable con su médico de cabecera o con un psicólogo.

 

¿Qué es un trastorno alimentario?

Los trastornos alimentarios son enfermedades que se caracterizan por unos hábitos alimentarios irregulares y una angustia o preocupación grave con respecto a la imagen corporal. Los trastornos alimentarios suelen darse junto con otros problemas, como los trastornos de ansiedad, el consumo de de sustancias o la depresión.

 

Alimentación emocional frente a trastorno alimentario

La principal diferencia entre la alimentación emocional y los atracones es la cantidad de alimentos que se consume. En ambos casos puede haber problemas para controlar el ansia de comer; sin embargo, la alimentación emocional implica un consumo de cantidades de alimentos que van de moderadas a elevadas, mientras que en un trastorno alimentario, las cantidades ingeridas pueden ser muy pequeñas o muy grandes.

La alimentación emocional puede ser el único síntoma, o puede ser el síntoma de un trastorno de la alimentación, como la bulimia o los atracones compulsivos, u otra enfermedad emocional como la depresión.